La clave está en realizar una buena planificación del caso antes de poner manos a la obra para evitar sorpresas. Por ello siempre se tomarán fotografías y se realizaran impresiones para tener los modelos en escayola de la boca del paciente. Además se utilizarán una serie de dispositivos (arcos faciales) para montar dichos modelos en articuladores de tal forma que sean el más fiel reflejo del funcionamiento de tu boca. De esta manera podemos trabajar con los laboratorios dándoles la información más completa posible para evitar errores que alarguen el proceso de confección de la prótesis.

La cantidad de materiales que existen en el mercado nos abre un abanico de posibilidades para elegir lo que más encaja en cada caso.

Siempre se tratará de evitar en lo posible la presencia de metales que puedan comprometer la salud de la persona ya que hay  múltiples alternativas, que sin perder propiedades de durabilidad, son mucho más biocompatibles y estéticas para el paciente.

Desarrollado por Labox